domingo, 19 de julio de 2015

Fuego.

Podría pasar horas contemplando el fuego,
ese ente cambiante, peligroso y necesario,
etéreo e intermitente.
Podría pasar horas sintiendo su calidez
tocar mi piel,
respirando  humo disuelto en oxígeno.
Podría pasar horas escuchando como la materia
se consume.
Destructor y protector del hombre,
mientras viva el fuego arde el alma,
pero si se expande demasiado con todo arrasa.


Mariana Vitali.


LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...