domingo, 7 de junio de 2020

LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía,
donde las nereidas juegan
a la rayuela en las nubes
y las golondrinas
ya no migran.
Un para-siempre de sueño estival.

Nunca tuve claro
si yo le pertenezco al eterno cielo
o al profundo océano,
por eso tengo el ojo clavado
en el horizonte,
ahí donde se confunden
los tonos del celeste,
ahí donde parecen besarse
y ser una-sola-gran-cosa.

Soy sirena de estrellas.
Soy paloma de fosa oceánica.
Alma que permanece,
existencia de las profundidades.

Yo Soy hije del caos del Génesis,
del momento anterior a la separación
del cielo y la tierra.
Del caos vengo y al caos voy,
al momento donde se mezclan
todos los colores
y sólo hay luz.


Mariana Vitali

lunes, 25 de mayo de 2020

Satélites

A veces siento que todo está lejos de mí, absolutamente todo. Lejos como una mancha de humedad detrás de un mueble viejo o un abanico polvoriento colgado en la pared de una casa de jubilados.
Apagado, los paisajes como en una foto sin colores ni contraste, el mundo gira y yo estoy acá, atrapada por tu campo gravitatorio, como la Luna siguiendo a la Tierra (sólo que vos serías, más bien, Júpiter, ya que no te alcanza con una sola luna en tu órbita). Entre tus tormentas eléctricas que me hacer reír y temblar, que llenan mi carne de deseos y súplicas pobres y mi mente de reflexiones inútiles y motivaciones deshonestas. Atrapada en tu juego, con tu ritmo y tus reglas, con más ganas de patear el tablero o (¿por qué no?) prenderlo fuego, que de seguir jugando.
¿Notaste cuánto te necesitaba esa noche? No quería decírtelo, tampoco iba a mendigar un abrazo, aunque, tal vez, debí hacerlo. Elegí seguir jugando, atrapada, también, por la inercia de ser nosotros, y me dejaste dormir en tu cama. Esperé que te acuestes a mi lado, esperé ese abrazo que no pude pedir, pero me dejaste durmiendo sola. Ni un beso, ni una caricia, ni un poquito de calor. Las sábanas tenían tu olor y yo me sentí vencida.
En este juego, para mí no hay fichas, haga lo que haga voy a salir perdiendo.


Mariana Vitali


** escrito en septiembre de 2016

sábado, 23 de mayo de 2020

hoy pasé por la costa de nuevo
y el mar seguía ahí
por suerte
o por desgracia
porque yo estoy del otro lado del vidrio
y no puedo ir a tocarlo
y estoy acá esperando
que no me mate un virus
mientras me estoy muriendo
de tristeza
de frío
de que los días pasen por pasar
sin vivir
que no me mate un virus
mientras mi alma se pudre
mientras mi mente se seca
mientras mi cuerpo colapsa
de respirar mal
y dormir poco
de transpirar ansiedad
perdiendo de la realidad el foco
que loco
para que no me mate un virus
me metí uno peor
que me va comiendo lento
destrozando el poco amor
propio que me quedaba.

miércoles, 20 de mayo de 2020

</3


I

(Soy mar, parte 2)

Armé las valijas
y no me fui,
cuando las desarmé
me echaste.

Ahora decidí el alma
exorcizarme
y del cuerpo tu fantasma
arrancarme.

El corazón en cuarentena
para sacar este virus de mis entrañas,
viejos mensajes, envenenan.
Mejor que sea mi yo de ayer una extraña.

Porque no quiero ahogarme
mientras recuerdo tus besos
con sabor a tabaco,
no quiero otra vez perderme
entre sueños espesos
en los que te abrazo.
Que mueran.
Que muera cada uno de mis deseos,
cada uno de los sentimientos
que aún tengo por vos.

Que cuando logre arrancarme tu gualicho
con suerte me tope con uno peor.


II

Mi mayor contradicción:
hago llover amor,
pero antes abro el paraguas.

Igual está un poco roto,
así que es difícil
que no me toque el agua.

¿Para qué, no,
tanto artilugio
si terminé mojada?
Sedienta de vos,
bebiendo tu aroma,
grabado,
guardado en la almohada.

III

Soñé con vos,
eras un paisaje frío,
y lo entendí: con un par de versos
hice de tu desamor el mío.

Desencuentro mortal
de nuestras auras
y ahora nunca más
se tocarán nuestras almas.

Tu silueta alejándose
no fue un retrato doloroso,
de mis palabras perdiéndose
a mi pecho hice tu recuerdo borroso.

Y ahora que olvidé tus manos
no habrá sombras que me nublen la visión,
y en mi boca, que ya no te nombra,
volvió a reinar mi canción.


Mariana Vitali

** escritos entre octubre y noviembre de 2019

Amor Libre

Puedo amar mucho
y muy fuerte,
con el alma entera,
como si no existiese muerte alguna.
Como canto suave que te acuna,
como viento
cálido y tranquilo.

Amarte tanto que se vuelva
este amor casi tangible,
sensible,
palpable,
indivisible.

Amarte: si.
Necesitarte: nunca.

No voy a hablar de vos
como si fueras aire en mis pulmones,
no voy a pensar en vos
como dueñe de mis dones,
ni de mis versos.
Aún en los escenarios más adversos
este amor no ha de confundirse
con necesidad,
no sos condición irrenunciable
de mi felicidad.

Y cuando te vayas,
y ya no nos compartamos,
será un adiós-entre-besos
y un buena-suerte-en-tu-camino.

Porque nunca estuve rota
(sólo un poquito perdida),
nunca estuve sola
(siempre estoy yo, siempre la misma),
y no concibo que este amor sera
un ancla para mantenerme viva.

Vivo por mí,
y amo porque puedo,
porque de amor
mi pecho nunca explota,
su espacio es infinito.

Mil te-amos vas a oír de mi boca,
y ni un solo te-necesito.



Mariana Vitali


**Escrita en marzo de 2020.


martes, 28 de abril de 2020

Sentido.

Mi alma es de poeta,
lista para mostrarse desnuda
en cualquier lugar y a toda hora.

Los demonios que anidan
en mi cuerpa se exorcizan, sin demora,
cuando escribo.
No espero esconderme del frío,
tampoco entrar
en la perversa mascarada
del falso desinterés,
de la censura del sentir,
yo le hago caso 
por sobre todo a mi latir.
Quizás no sea lo mejor para mí
rodearme de corbatas,
que parecen un manojo de serpientes,
de trajes elegantes,
que brillan pulcros
ocultando lo que sucio está realmente.
No necesito nada
de toda esa parafernalia.

Mi alma es de poeta,
y mi corazón de enamorada,
fogata en mi pecho hecha balada.

Entregada 
a les otres
para regalarles alas,
o aunque sea un lugarcito tibio
entre tanto invierno desalmado.
Alma de poeta en busca
de versos que sean
un tecito caliente
y un hombro amigue,
un abrazo que consuele
y que sane.

Un verbo,
el único,
el que pudo siempre hacerse carne:
Amor.


Mariana Vitali

domingo, 26 de abril de 2020

moho poético

atravesa'a por una cruz
con clavos en las muñecas
no se ven sombras sin luz
quien no cumpla que no prometa
puedo expresar mi inquietud
si no vislumbro una meta
carne joven: ataúd
y en mis ojos isla desierta

te lo juro, ya estoy harta
no quiero escuchar a nadie
yo me cubro de la parca
pero espero que cerca aparque
así en llegar mucho no tarda

dame la receta
pa por lo menos estar triste
en una maceta
enterramos lo que fuiste
'ta vacío el pecho
y vacías fueron sus palabras
compartimos lecho
me agotan ahora las que guarda

que se quemen
los versos que escribí antes que este
ya no me convienen
mejor que me agarre 
sin peso muerto la muerte



Mariana Vitali

LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...