sábado, 11 de junio de 2016

Cuarto creciente

Ahí es cuando me doy cuenta
que acá se rompe el tiempo,
y no se puede matar un amor
que vuelve a nacer mil veces
en una mirada.
Sos luna en cuarto creciente,
yo veo tu luz,
el centinela tus sombras.
Cuando el mundo se desploma
y las pupilas se encuentran,
el cielo y el infierno se unen
para hacerme sentir viva.
Yo me mantengo firme a la tierra,
me dejo ir
sintiendo tu mirada en mi mirada
(tus pestañas, ah, tus pestañas),
y vos, luna creciente, por un segundo
te mostrás completa,
como si tu todo fuera sólo el brillo
que tus ojitos morochos
me enseñan,
como si para nosotros sólo hubiese ese presente,
porque no existe tiempo cuando te veo
a los ojos,
es ahí donde se rompe.




Mariana Vitali.

LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...