martes, 20 de octubre de 2015

Retrato.

No puedo dejar de mirarte,
mis ojos se impregnan de tu imagen,
ahogo mi universo
en tus pestañas
para perderme entre el murmullo y tus iris café.

Recuerdo el tacto,
la sensación que produce tu boca
roja, carnosa,
pegada a la mía.
Nuestras narices rozándose,
y mi aliento y tu aliento
uniéndose,
bailando,
tornándose homogéneos.

Me apuñala el recuerdo,
pero no dejo de mirarte.
Tus cejas prominentes,
tus seguros hombros,
tu espalda ancha,
tu pelo oscuro.

Recuerdo el abrazo,
la fuerza
de tus brazos
envolviendo mi cuerpo
mientras todo se derrite.
Yo me fundo en tu pecho,
y tu corazón
retumba en mi corazón.

Me quema el recuerdo,
invade cada célula,
aprisiona,
pero no puedo dejar de mirarte.


Mariana Vitali.


LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...