Construimos rejas
con adornos que las embellecen
para sentirnos menos prisioneros
de nosotros mismos.
Por miedo
reprimimos nuestro latir,
eligiendo creer en un control falso
de nuestra vida.
Basta de temerle a la muerte,
basta de temerle al amor,
basta de pintar con espejismos mundanos
las paredes de nuestra habitación.
Con el mundo a nuestros pies
nos pusimos de rodillas
porque fue más fácil pretender
que nos hicieron con arcilla.
Proyectando sombras
de nuestra propia risa
caímos
erosionando lo que incluso antes
ya estaba corrompido.
Mariana Vitali.
la galaxia pulsa y yo respondo: la libertad la llevo en mis alas, la fuerza en mi espíritu, y el amor entre mi pecho y las estrellas
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