Ahora sé que nunca fui,
que sólo soy un eco desfigurado
de algún deseo moribundo.
Ahora sé que no sentiste,
que después del horizonte
solo hay vacío, oscuridad, frío.
Ahora sé que fui
incluso menos que un caramelo en la boca
antes del almuerzo,
que encendí mi alma,
como luces led de alternantes colores,
para un desconocido,
para un equívoco.
Grité, lloré, rompí, quebré, golpeé,
me resigné, entendí,
desentendí,
me enojé, perdoné, elegí creer,
me decepcioné, perdí,
volví a llorar.
Reí con vos, y me odié
porque no te puedo odiar.
Grité, lloré, rompí, quebré, golpeé,
me resigné y me ahogué.
Nadé para llegar
al ojo de la tormenta.
Mariana Vitali.
la galaxia pulsa y yo respondo: la libertad la llevo en mis alas, la fuerza en mi espíritu, y el amor entre mi pecho y las estrellas
lunes, 28 de septiembre de 2015
lunes, 7 de septiembre de 2015
Es hora de ir a ningún lado, es el momento justo para perderse.
¿Para qué seguir esperando?
Es mejor olvidar, olvidarte, arrancarte de raíz.
Es hora de ir a todos lados, es el momento justo para correr.
Si me quedo y me encuentro con tus ojos
vuelvo a caer.
Es hora de salir de este desierto, es el momento justo para desvanecerte.
No hay tiempo más que este,
el instante para seguir.
Voy a resistir cada ola,
voy a mantenerme de pie,
voy a contener el aire si me sumerjo,
y luego voy a emerger.
Mariana Vitali.
¿Para qué seguir esperando?
Es mejor olvidar, olvidarte, arrancarte de raíz.
Es hora de ir a todos lados, es el momento justo para correr.
Si me quedo y me encuentro con tus ojos
vuelvo a caer.
Es hora de salir de este desierto, es el momento justo para desvanecerte.
No hay tiempo más que este,
el instante para seguir.
Voy a resistir cada ola,
voy a mantenerme de pie,
voy a contener el aire si me sumerjo,
y luego voy a emerger.
Mariana Vitali.
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