martes, 28 de abril de 2020

Sentido.

Mi alma es de poeta,
lista para mostrarse desnuda
en cualquier lugar y a toda hora.

Los demonios que anidan
en mi cuerpa se exorcizan, sin demora,
cuando escribo.
No espero esconderme del frío,
tampoco entrar
en la perversa mascarada
del falso desinterés,
de la censura del sentir,
yo le hago caso 
por sobre todo a mi latir.
Quizás no sea lo mejor para mí
rodearme de corbatas,
que parecen un manojo de serpientes,
de trajes elegantes,
que brillan pulcros
ocultando lo que sucio está realmente.
No necesito nada
de toda esa parafernalia.

Mi alma es de poeta,
y mi corazón de enamorada,
fogata en mi pecho hecha balada.

Entregada 
a les otres
para regalarles alas,
o aunque sea un lugarcito tibio
entre tanto invierno desalmado.
Alma de poeta en busca
de versos que sean
un tecito caliente
y un hombro amigue,
un abrazo que consuele
y que sane.

Un verbo,
el único,
el que pudo siempre hacerse carne:
Amor.


Mariana Vitali

domingo, 26 de abril de 2020

moho poético

atravesa'a por una cruz
con clavos en las muñecas
no se ven sombras sin luz
quien no cumpla que no prometa
puedo expresar mi inquietud
si no vislumbro una meta
carne joven: ataúd
y en mis ojos isla desierta

te lo juro, ya estoy harta
no quiero escuchar a nadie
yo me cubro de la parca
pero espero que cerca aparque
así en llegar mucho no tarda

dame la receta
pa por lo menos estar triste
en una maceta
enterramos lo que fuiste
'ta vacío el pecho
y vacías fueron sus palabras
compartimos lecho
me agotan ahora las que guarda

que se quemen
los versos que escribí antes que este
ya no me convienen
mejor que me agarre 
sin peso muerto la muerte



Mariana Vitali

lunes, 13 de abril de 2020

Mejor cantame una canción de cuna.

Adormecerme,
porque dormida no sentir es mas fácil,
porque puedo engañar a mi corazón frágil
diciéndole que no hay angustia en lo quieto.
Qué gran mentira
que no hay dolor en lo tranquilo.
Así, me miento
porque si duermo 14 horas 
la hinchazón de mis ojos puede ser sólo que dormí de más,
y si me quedo en la cama otras 6 horas no tengo que soportar
el peso de mi cuerpo,
dejo que me aplaste la gravedad.

Traeme un vinito con bombilla
pa escabiarlo acostada,
dejando que todas mis lágrimas 
mueran al tocar la almohada.
¡Qué poema más triste!
casi, casi tanto
como el día en que te fuiste.
Volviste
por una grabación a mis recuerdos,
y ahora volví a girar sobre el eje de mi propio infierno.
Qué eterno ciclo de alienación:
deprimirme y olvidarme cómo era ser yo.
Las heridas que no sané
se abrieron para matarme,
desgarrándome la piel,
las paredes lloran sangre.
Mi vida anterior es un sueño casi etéreo,
y hoy con mi parte más hostil convivo en cautiverio.


Mariana Vitali.

LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...