I
Se enfría mi pecho y me aferro
al más mínimo rayito de sol,
soñando con abrazos que no podés darme
y con tu voz que se perdió.
Mi alma ahora es tormenta,
parecida a la que había
el día que te fuiste, ahora tengo
tantos poemas de amor.
II
Hay días en los que me pesa vivir,
me pesa reír,
me cuesta dormir.
Y con el corazón en la mano
intento descubrir
cuánto tiempo me queda
cuánto tiempo me queda
¿cuándo dejarás de latir?
Quebrado estás, corazón mío,
quebrado de luchar y de llorar.
Sólo, en silencio, desesperado,
y las paredes que se empiezan a acercar.
III
Cuando se caiga mi armadura
vas a ver cómo late mi corazón,
cómo se encoje con la nostalgia,
cómo se expande con el amor.
Pero también vas a ver mis cadenas
y las cicatrices que guardo,
las heridas que no cierran,
y una parte de mí que está muerta.
Escondí mi tristeza entre paredes
que se derrumban,
ladrillo
a
ladrillo,
cuando lo recuerdo,
cuando vuelvo
a los lugares
donde fuimos felices.
Lo creí invencible y lo vi llorando,
lo vi derrotado y quise salvarlo,
lo vivo extrañando.
IV
En recuerdos me
perdí,
y naufragué en mis lágrimas,
tengo mil poemas así
sombras del pasado, ánimas.
No quiero más trampas
que dejen que me arrastre la marea,
no quiero más versos que me hagan llorar.
Quiero exorcizarme el alma,
sacarme este gualicho que me envenena,
quiero algún día volverte a abrazar.
para sortear las trampas del viento,
pero soy calor y soy luz
y entibio el alma de quien me nombra.
Casi apago lo que siento,
casi muero cargando tu cruz,
por poco me extingo en un soplo
y ahora sólo me quedan brasas ardiendo.
VI
Puedo ser luz,
luz radiante,
luz de vida,
pero ahora sólo soy
un rayito de sol tímido
asomando entre las nubes
que aún quedan de la tormenta.
Tormenta que atormenta
mi alma,
mi alma que se pierde,
se va, se va.
Sé que soy luz,
aunque me encierren las nubes,
la tormenta ya pasó
y de a poco va aclarando el cielo.
Sé que soy luz,
aunque todavía sea un tímido
rayito de sol.
VII
(volver a casa)
Volver a mí
en un retorno al sol,
volver a mí
buscando en mi interior
lo que perdí
cuando negué mi voz,
lo que desentendí
al no seguir al corazón ,
al corazón real:
la esencia de mi ser,
el que me enseña a amar
sin que el ego me pueda enceguecer.
Amor real
de alma a alma,
de estrella a estrella,
brindando calma.
Se disipan las penas
cuando llego al sol,
abrazada al núcleo
de mi creación.
Volver a mí
es volver a casa,
donde vuelvo a reír,
donde mis llagas sanan.
Mariana Vitali
VII
(volver a casa)
Volver a mí
en un retorno al sol,
volver a mí
buscando en mi interior
lo que perdí
cuando negué mi voz,
lo que desentendí
al no seguir al corazón ,
al corazón real:
la esencia de mi ser,
el que me enseña a amar
sin que el ego me pueda enceguecer.
Amor real
de alma a alma,
de estrella a estrella,
brindando calma.
Se disipan las penas
cuando llego al sol,
abrazada al núcleo
de mi creación.
Volver a mí
es volver a casa,
donde vuelvo a reír,
donde mis llagas sanan.
Mariana Vitali