La quietud
entre la niebla
juntabas con tus pestañas
la sal,
ahogabas en un grito
el silencio.
Tengo congelada la espina,
la médula baila en la estructura ósea,
me duelen los pies.
Todo es frío y blanco.
Vas cayendo como un pluma,
yo como una piedra.
Ninguno pudo distinguir
si se trataba de vida
o de muerte,
de cielo
o infierno.
Fuiste mi crimen, mi condena
y mi castigo.
Yo fui el tuyo.
Quizás sigamos siéndolo.
Mariana Vitali
la galaxia pulsa y yo respondo: la libertad la llevo en mis alas, la fuerza en mi espíritu, y el amor entre mi pecho y las estrellas
martes, 23 de junio de 2015
miércoles, 17 de junio de 2015
Sin nombre.
Clasificar limita,
reduce posibilidades,
lo que podría ser.
No hay palabras
que puedan fielmente definir
una sensación
tan pura.
No puede ser empobrecida
con versos rancios,
con ornamentos inútiles.
Si le pongo nombre a
a lo que somos
a lo que siento
me quedo sin nada:
sin nuestras propias mentes,
sin nuestras miradas,
sin la paz sorda, lumínica y homogénea
que me rodea con tus brazos,
sin el instante en que se apaga el mundo
y solo somos.
Mariana Vitali.
reduce posibilidades,
lo que podría ser.
No hay palabras
que puedan fielmente definir
una sensación
tan pura.
No puede ser empobrecida
con versos rancios,
con ornamentos inútiles.
Si le pongo nombre a
a lo que somos
a lo que siento
me quedo sin nada:
sin nuestras propias mentes,
sin nuestras miradas,
sin la paz sorda, lumínica y homogénea
que me rodea con tus brazos,
sin el instante en que se apaga el mundo
y solo somos.
Mariana Vitali.
miércoles, 3 de junio de 2015
Sobre la depresión.
La gravedad parece intensificar su peso y los músculos
pierden su fuerza de voluntad. Cada suspiro rompe algo dentro de uno. La cara
enrojecida, los ojos hundidos, el dolor en las piernas. Solo se puede caminar
sin rumbo fijo, solo se puede vivir sin razones para hacerlo.
Hay días sin hambre, y hay días donde se traga lo primero
que aparezca frente a los ojos. El cuerpo es uno distinto cada semana y parece
más de otra persona que propio. No hay sensaciones que puedan ser nombradas
como tal, pues a no se siente el tacto del agua, ni el sol, poco importa el
viento y la lluvia. Lo que sí se siente es el frío, calando cada fibra,
metiéndose en lo más profundo de uno. Frío, pesadez e indiferencia es todo lo
que la depresión deja sentir.
Mariana Vitali.
Mariana Vitali.
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