viernes, 28 de octubre de 2016

Conviviendo con la ausencia.

Estoy gritando
y siento que me sangra la garganta,
grito con todo lo que tengo,
grito con todo lo que soy,
grito de dolor
y de tristeza,
grito, pero no sale mi voz.

Las personas caminan como fantasmas,
caminan sin mirar,
caminan rápido, como desesperados,
caminan sin querer caminar.
Yo sigo gritando desgarrada
pero sólo se escuchan pasos,
de mí no sale sonido,
aunque grito y grito no se escucha,
no entiendo qué pasó.

Te nombro entre lágrimas
y tu nombre suena en cada rincón,
pero al nombrarte todo desaparece y quedo sola,
hablándole a la nada,
disfrazada de sombra
buscando un dios en quien creer
e intentando simular
una sonrisa que me evite preguntas
que no quiero responder.

Me doy cuenta que tu nombre
lo escuché dentro mío,
que mi voz sigue sin salir,
porque sigo gritando
y la gente camina,
el mundo no frenó para mí.

Grito y grito, el corazón se escapa del cuerpo,
grito y grito, como si gritando te pudiera ver de nuevo,
grito y grito, la gente camina sin mirar el cielo,
grito y grito, tal vez mañana consiga dormir al menos.

Aunque
sigo
gritando
sólo
hay
silencio.



Mariana Vitali.

LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...