viernes, 29 de noviembre de 2019

Amiga.

En los brazos de mi amiga
tengo todo más claro,
es en sus caricias donde respira mi alma,
y en su sonrisa donde me vuelvo pájaro.
Libres.
Nos reímos a carcajadas
que nos arrancan lágrimas,
abrazada a mi estómago:
- Basta boluda, que me duele la panza.
Y nos miramos a los ojos,
y sabemos con certeza que nos estamos viendo,
y nos sentimos,
nos compartimos.
Se vuelven hogar nuestras manos,
y se cierran heridas que parecían incurables,
y en la catarsis surgen respuestas.
Me parece ridículo pensar que alguna vez quise estar muerta,
porque con ella me siento invencible.
Confianza y cariño que se vuelven tangibles.
Nos vimos mil veces mutar nuestra piel,
nos vimos derrotadas y nos vimos de pie,
y te juro que se que este amor es por siempre.
En las palabras de mi amiga me vuelvo consciente
de lo que soy y lo que valgo
porque ella es enorme y me abraza,
y en los brazos de mi amiga yo también me abrazo.



Mariana Vitali

jueves, 21 de noviembre de 2019

Día libre

Estoy rematando el corazón,
ya no me sirve,
me lo pensaba arrancar hoy
así soy más libre.
Bueno, libre,
en este mundo la libertad es ficción,
vas expulsando bilis con la sangre a tracción.
Sé que renunciar al sentir
es caer en la trampa del sistema,
cuando no hay latir
la indiferencia pasa a ser lema,
pero por hoy quiero apagar mis sentimientos
y que el dolor que corre por mis venas
deje de quemarme por dentro.

Un rato,
por hoy,
que estoy cansada.
Un rato,
por hoy
no quiero sentir nada.


Mariana Vitali

lunes, 4 de noviembre de 2019

Recordatorio: no leer poemas ni chats viejos.

No hay nada, a veces, más injusto
que un poema.
¿cuántos de mis versos te rindieron culto,y ahora me condenan?

No volvió a mi ni una sola palabra,
yo escribí y dejé que mi pecho se abra.
Poesía, canciones, volcando mi sabia,
poemas de amor que se volvieron rabia.

Y me enojo,
siento que siempre hago todo a tu antojo,
porque cuando amo me vendo los ojos
y construyo (qué ingenua) sobre cimientos flojos.

¿Y entonces que? nada.
Vuelvo a llorar como tarada
leyendo como el loop esas palabras,
escritas por mi tonta alma enamorada.

Menos mal que te dí el poema más gede
y que aunque quiera no lo puedo releer.
Ah, vos no, él.
Igual ¿qué digo? ya fue,

si vos y él son lo mismo,
son yo misma topándome con ese abismo.
En arrojarse al vacío no hay nada de heroísmo,
lo que hiciste en mi pecho fue puro vandalismo.

Mariana Vitali.


sábado, 5 de octubre de 2019

Grimorio

A veces siento que agoté mi poesía,
hasta que algún dolor del pecho
de un tirón me arranca un verso.
Luego se expande, se multiplica,
y de mis manos chorrean palabras,
y de mi boca gotea tu nombre,
y de mis ojos como cascadas
caen una tras otra mis fantasías.

Porque puedo vivir mucho tiempo en mi cabeza,
encerrada en mi torre de mentiras.
Me quedo ahí, donde nadie me lastima,
donde no existe tal cosa como el hambre,
ni la guerra, ni el dinero. Ya no hay sangre.

Sin mis sueños
mi corazón en estado de sitio.
Si me gana la desesperanza
vuelve la Bestia a llenarme de vicios,
y aunque vaya en contra de mi esencia
toco fondo y me quedo dormida,
de sentimientos es total la carencia,
me vuelvo mi gran enemiga.

Y ahí volvés vos, poesía,
a sacarme de las profundidades,
a transformar en arte esta angustia
para que mis sueños puedan ser verdades.
No hay en vos versos que no curen mis males,
son antídoto de cualquier veneno,
tinta que lava mis inseguridades,
hechizos que me sacan los miedos.




Mariana Vitali.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Enamorarse es un castigo II.

soy vidrio y tendones
desde que te fuiste
juntos todos los aguijones
pero no voy a estar triste

escribí hace unos años
"enamorarse es un castigo"
no te enseñan a lidiar con los daños
ni en las pelis ni en los libros

de ficciones vivió mi alma
por evitarme un par de heridas
mis contradicciones en tu cama
me dejaron más perdida

no aprendí a amar
sin ahogarme
no aprendí a soñar
sin despertarme
siento que de alguna forma
llegue a tu vida un poco tarde
si es la alondra la que canta
que venga el verdugo a buscarme


Mariana Vitali

viernes, 13 de septiembre de 2019

Sexting

Volví a probar tu vino
y ahora tengo tanta sed,
vi tu autorretrato incompleto
y mi sangre comenzó a arder.
Dame uno a uno tus deseos,
para probarlos uno a uno con mi lengua,
dámelos uno a uno, para que no pierda
ni un detalle, ni su esencia.
Me tiemblan las rodillas
de imaginar tu respiración en mi cuello,
no se cuando plantaste esta semilla
pero tus gemidos llegan hasta mis huesos.
Suenan en mi cabeza
como si estuvieses en mi habitación,
vestida de transparencia,
bailamos juntes la misma canción.
El deseo que guarda mi piel
retumba como tus latidos,
me vuelvo adicta a tu vaivén,
se vuelven placer mis sentidos.

Y aquí están los hechos:
se encuentran, se rozan 
nuestros cuerpos
y nos late todo menos el pecho.



Mariana Vitali.


jueves, 5 de septiembre de 2019

Cuando regrese mi canto.

Se me escapa el aire entre palabras,
lágrimas quieren asomar,
con la garganta partida
tengo el alma a la deriva,
me arde de respirar.

"Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro"
pues soy pájaro cantor.
Se me apagó el aliento
y resquebrajada quedó mi voz.

Ahora mis versos son mi tumba
y si sano
(oh, cuanto lo anhelo)
resucitaré.

Así que imploro al cielo
que me prenda fuego
y de mis cenizas
me deje volver.


Mariana Vitali.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Decodificando el latir

me expando
me rige mi pulso
amando
voy tomando impulso

me vibra el alma
y me baila adentro del pecho
llegan palabras
entre Mar y cielo ya no hay techo

está en los hechos
que este amor mueve montañas
el que crea lo opuesto
que sepa que se engaña

estoy de nuevo aprendiendo a volar
a mayor altura es más fácil soñar
floto en la galaxia, no hay gravedad
latido a latido me expando un poco más

volviendo a la luz
a la creación
núcleo de la vida
reflejando a dios
volviendo a la esencia
mi sangre respira
el espíritu despierta
se curan todas las heridas

vuelvo a ser
aunque sea por un segundo
a imagen y semejanza del sol
abrigando el universo en mis entrañas
transmutando con mis versos el dolor



Mariana Vitali

reflejos

entendí de mí
que contrario a todo lo asumido
no estoy hecha para estar sola
que en mi cabeza es como estar muerta
y en mi corazón como estar vacía

que odio el frió del invierno
y de la ausencia
que no es de fuego
sino de hielo mi infierno
porque soy fogata tibia y suave
y si no me acarician el alma me extingo
sin abrazos que me cubran del viento
me apago

vine al mundo desnuda y sin abrigo
por eso me gusta el sol
que calienta mi piel
soy atardecer de verano en la costa
y arena besada por las olas
yo fui y soy esa orilla
siempre acompañada
de las idas y vueltas del mar
y nunca estoy sola
pero cuando el agua se aleja
me invade el miedo de que no vuelva más


Mariana Vitali

domingo, 23 de junio de 2019

Soy mar.

Cuando me enamoro me hundo,
es la realidad
mi sentir es tan profundo,
por eso soy mar.
Me duele el doble
que al resto un aguijón
madera de roble,
pa mi ataud, corazón.

Soy dialéctica eterna,
marea agitada,
playa tranquila,
tormenta, y calma.

No esperes ver luz
en los versos que escribo,
cargo esta gran cruz,
de a ratos deliro,

vacío mi mente con tinta,
papel impregnado de ralles de artista.
Desarmo mi ser como arcilla,
me armo de barro, un poco más sencilla,
a ver si mi alma al fin se atornilla
a mi cuerpo sin que se escape por mis rendijas.
Se me curaron mal las heridas y parecen lijas,
actúa mi sangre sin que yo elija,
antes de que me lastimes ya armé las valijas.

No me confundas con el viento
yo sueno mejor cuando siento
el agua en los pies, respirando lento,
lento
que por correr me rompí la cabeza
no quiero más cosas, cargarlas me pesa,
eso de amar requiere destreza,
cuando se les rompe el alma
¿a qué dios le rezan?

No me gustó nunca el dolor,
me quedo tranquila donde me bese el sol,
me asusta lo mucho que me gusta tu voz,
quizás sea el momento de decirte adiós.


Mariana Vitali

jueves, 7 de marzo de 2019

En mi piel tengo
más miedos que deseos,
siento el mundo tan distante
y no quiero vivir sólo de sueños
que no llegarán a ninguna parte,
que me van matando en parte,
que no enseñan cómo amarte.

Tal vez me quiebro si hablo
de lo gris que veo el mundo
y por quebrarme tal vez pueda
reconstruirme en medio segundo.

Es que tal vez nunca estuve rota.

Tal vez nunca estuve sola.

Tal vez vos tampoco.


Mariana Vitali.

lunes, 4 de febrero de 2019

Que ame.

Siempre estuve enamorada
del mar, del cielo,
de cómo entra la luz
por la ventana color caramelo
de mi habitación.
Cuando voy caminando me detengo
a acariciar a algún gato,
o a contemplar una nube,
un árbol, una flor, o la puerta de alguna casa.
Siempre estuve enamorada
del ronroneo de los gatos,
y de cómo le cambian los ojos
de día o de noche.
Siempre estuve enamorada
de las estrellas y del fuego,
de cómo se escucha la lluvia cuando cae
y del olor a tierra mojada,
de cómo se ve el paisaje desde la copa de un árbol
y de cómo se siente el viento.
¿Alguna vez te enamoraste de un atardecer
y sus colores?
¿de la luz del sol asomando entre las nubes,
como si se tratara de Dios?
¿Del tacto del agua en la piel?
¿Del aroma de los tilos en navidad?

Estoy enamorada,
y mientras haya vida en mi pecho
voy a seguir enamorándome.
Mientras pueda el corazón
que ame.



Mariana Vitali

miércoles, 30 de enero de 2019

después de una tormenta



I

Se enfría mi pecho y me aferro
al más mínimo rayito de sol,
soñando con abrazos que no podés darme
y con tu voz que se perdió.

Mi alma ahora es tormenta,
parecida a la que había
el día que te fuiste, ahora tengo
tantos poemas de amor.


II

Hay días en los que me pesa vivir,
me pesa reír,
me cuesta dormir.

Y con el corazón en la mano
intento descubrir
cuánto tiempo me queda
¿cuándo dejarás de latir?

Quebrado estás, corazón mío,
quebrado de luchar y de llorar.
Sólo, en silencio, desesperado,
y las paredes que se empiezan a acercar.


III

Cuando se caiga mi armadura
vas a ver cómo late mi corazón,
cómo se encoje con la nostalgia,
cómo se expande con el amor.

Pero también vas a ver mis cadenas
y las cicatrices que guardo,
las heridas que no cierran,
y una parte de mí que está muerta.

Escondí mi tristeza entre paredes
que se derrumban,
ladrillo
a
ladrillo,
cuando lo recuerdo,
cuando vuelvo
a los lugares
donde fuimos felices.

Lo creí invencible y lo vi llorando,
lo vi derrotado y quise salvarlo,

 y ahora que yo caí
lo vivo extrañando.


IV

En recuerdos me perdí,
y naufragué en mis lágrimas,
tengo mil poemas así
sombras del pasado, ánimas.

No quiero más trampas
que dejen que me arrastre la marea,
no quiero más versos que me hagan llorar.

Quiero exorcizarme el alma,
sacarme este gualicho que me envenena,
quiero algún día volverte a abrazar.


V

Me vestí de frío y sombra
para sortear las trampas del viento,
pero soy calor y soy luz
y entibio el alma de quien me nombra.
Casi apago lo que siento,
casi muero cargando tu cruz,
por poco me extingo en un soplo
y ahora sólo me quedan brasas ardiendo.


VI

Puedo ser luz,
luz radiante,
luz de vida,
pero ahora sólo soy
un rayito de sol tímido
asomando entre las nubes
que aún quedan de la tormenta.

Tormenta que atormenta
mi alma,
mi alma que se pierde,
se va, se va.

Sé que soy luz,
aunque me encierren las nubes,
la tormenta ya pasó
y de a poco va aclarando el cielo.
Sé que soy luz,
aunque todavía sea un tímido
rayito de sol.


VII

(volver a casa)

Volver a mí
en un retorno al sol,
volver a mí
buscando en mi interior
lo que perdí
cuando negué mi voz,

lo que desentendí
al no seguir al corazón ,
al corazón real:
la esencia de mi ser,
el que me enseña a amar
sin que el ego me pueda enceguecer.

Amor real
de alma a alma,
de estrella a estrella,
brindando calma.
Se disipan las penas
cuando llego al sol,
abrazada al núcleo
de mi creación.

Volver a mí
es volver a casa,
donde vuelvo a reír,
donde mis llagas sanan.



Mariana Vitali







LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...