La gravedad parece intensificar su peso y los músculos
pierden su fuerza de voluntad. Cada suspiro rompe algo dentro de uno. La cara
enrojecida, los ojos hundidos, el dolor en las piernas. Solo se puede caminar
sin rumbo fijo, solo se puede vivir sin razones para hacerlo.
Hay días sin hambre, y hay días donde se traga lo primero
que aparezca frente a los ojos. El cuerpo es uno distinto cada semana y parece
más de otra persona que propio. No hay sensaciones que puedan ser nombradas
como tal, pues a no se siente el tacto del agua, ni el sol, poco importa el
viento y la lluvia. Lo que sí se siente es el frío, calando cada fibra,
metiéndose en lo más profundo de uno. Frío, pesadez e indiferencia es todo lo
que la depresión deja sentir.
Mariana Vitali.
Mariana Vitali.
No hay comentarios:
Publicar un comentario