gritarle al mundo,
al cielo, al tiempo,
al vacío, a la nada.
Que no me importe
nada más que nosotros,
que esas luces que brillan
encima de mi cabeza.
¿Por qué no puedo?
¿Por qué no intento?
Ayudame a gritar
todo lo que siento,
todo lo que soy
y todo lo que tengo.
Le dimos forma
a sueños que ya estaban rotos.
Jugué con fuego
y me congelé,
no hay sentido en eso.
Hiciste que el deseo
me hiciera perder mi rumbo.
No se ni lo que quiero querer.
Me quitaste todo
y me diste más de lo que me robaste.
¿Cómo puede eso ser?
No entiendo
ni a mi propio latir.
Ya no se qué es lo que me sostiene,
lo que me mantiene
enfrente tuyo
y de pie.
Mariana Vitali
No hay comentarios:
Publicar un comentario