miércoles, 20 de enero de 2016

Lo que no.

No hay poesía sin pasión,
como no hay fuego que no arda,
y puede que el espíritu se encienda
con un solo verso
o con un simple silencio.

No hay forma de arrancarle los hilos
a un corazón remendado,
se encarnan y se disfrazan
de arteria,
camuflando la herida.

Balanceándonos en una cuerda floja,
aprendimos a ignorarnos,
pero no podemos hacer que nuestros ojos mientan,
no puedo hacer que dejen de buscarte,
no podés censurarlos porque me hablan,
me gritan que algo estás callando.

Si se encuentran nuestras pupilas
quedamos expuestos ante el cosmos,
sin poder mentirnos,
corriendo la mirada
para poder marcharnos.



Mariana Vitali.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

LVX MVNDI

Me armé un paraíso en la poesía, donde las nereidas juegan a la rayuela en las nubes y las golondrinas ya no migran. Un para-siempre de...